Blindaje térmico compuesto
Paneles rígidos multicapa que reducen la transferencia de calor hasta un 85% en hornos de cemento y calderas de biomasa. Instalación modular sobre geometrías complejas.
Resistencia a radiación extremaConocé a los especialistas que diseñan y supervisan cada proceso de extrusión y blindaje térmico en nuestra planta.
Ingeniero de materiales con 18 años de experiencia en formulación de elastómeros fluorados y compuestos cerámicos. Lideró el desarrollo de la junta refractaria JER-220, aprobada para calderas de 300 MW en el polo petroquímico de Bahía Blanca.
Especialista en procesos de coextrusión multicapa y control de tolerancias en mangueras neumáticas. Supervisó la puesta en marcha de la línea TR-400, reduciendo el scrap en un 12% durante el primer trimestre de operación.
Responsable del laboratorio de ciclado térmico y ensayos de estanqueidad. Certificó más de 400 lotes de blindajes BTC-700 para hornos de cemento en la región de Córdoba, con una tasa de rechazo inferior al 0,8%.
Gestiona la integración de soluciones de blindaje en plantas de incineración y generación de energía. Su equipo implementó el primer sistema modular de paneles rígidos en una caldera de biomasa de 50 MW en Santa Fe.
Identidad y posicionamiento
Paneles rígidos multicapa que reducen la transferencia de calor hasta un 85% en hornos de cemento y calderas de biomasa. Instalación modular sobre geometrías complejas.
Resistencia a radiación extremaSerie TR-400 con triple capa de poliamida y refuerzo textil. Soportan 20 bar de presión continua y temperaturas de –40 °C a +120 °C en líneas de aire comprimido industrial.
Extrusión industrial de alto rendimientoJER-220 fabricada con elastómero fluorado y carga cerámica. Sella bridas de calderas de gran porte bajo ciclos térmicos severos hasta 280 °C continuos.
Estanqueidad en conductos de gases licuadosDesde la primera línea de extrusión hasta los blindajes térmicos que hoy protegen calderas en toda la región, cada etapa ha sido una decisión técnica, no un salto al vacío.
Arrancamos con una extrusora monohusillo en un galpón de 200 m². El primer pedido fueron 500 metros de manguera neumática para una planta de envasado. La máquina no paró en tres turnos durante seis meses.
Un cliente del sector petroquímico necesitaba un sello que aguantara 280 °C continuos en un horno de craqueo. Diseñamos la JER-110, precursora de la actual JER-220. Ese año incorporamos el laboratorio de ensayos térmicos.
Después de 18 meses de pruebas con fibra cerámica y espuma de silicona, registramos el panel BTC-700. Su capacidad de reducir la transferencia de calor en un 85% lo convirtió en especificación técnica en tres ingenierías de calderas.
Duplicamos la superficie a 1200 m², instalamos una segunda extrusora y un horno de prueba para ciclos térmicos. Ese mismo año obtuvimos la certificación ISO 9001:2015, que hoy cubre todos los procesos de extrusión y ensamblaje.
Presentamos una variante del BTC-700 con carga de microesferas huecas, reduciendo el peso por panel en un 30% sin perder resistencia térmica. Los primeros pedidos ya se instalaron en hornos de cemento en el sur del país.